Modelo estándar o el tuyo, firmado en la primera llamada antes de revisar nada sustantivo. Nada de lo que hablemos sale del despacho sin autorización expresa.
Despachos · Asesorías · Bajo NDA · Respuesta en 24 h laborables
Recupera 4–8 h por semana en tu despacho. Sin perder el control sobre cada expediente.
Automatización e IA aplicada al ritmo de tu despacho. La decisión profesional sigue siendo humana; la página en blanco, no. Antes de mirar nada, firmamos NDA: los datos no salen de tu entorno acordado y nada se reutiliza para entrenar modelos.
Acuerdo firmado antes del primer detalle.
La decisión profesional sigue siendo tuya.
Sin lock-in, sin entrenar IA con expedientes.
Pausas sin coste durante cierres y plazos.
Secreto profesional, respetado por defecto.
Antes de mirar nada, firmamos NDA. Los datos no salen de tu entorno acordado y nada se reutiliza para entrenar modelos. La confidencialidad no es una cláusula opcional al final del proyecto, es la base.
Nada sale de tu entorno sin permiso explícito. Sin entrenar IA con tus expedientes ni con los datos de tus clientes en ningún caso.
Todo queda registrado y auditable: qué, cuándo, por quién y por qué. Logs disponibles si los necesitas para una auditoría o un control interno.
Marco legal y base de tratamiento explícitos antes de conectar cualquier sistema. La conformidad no se discute al final del proyecto, se construye desde la primera hoja.
Estructuras profesionales pequeñas o medianas.
Entre una y quince personas, viven de la reputación y del boca a boca, y necesitan orden antes que volumen. Si no encajas, lo decimos en la primera conversación.
Encaja si
- Eres un despacho de abogados generalista o especializado, una asesoría laboral, contable o fiscal, una gestoría con equipo.
- Trabajas con expedientes, plazos y documentación recurrente, y notas que el equipo se queda en lo administrativo cuando debería estar en lo profesional.
- Eres una consultoría técnica, un estudio de arquitectura o ingeniería, con lógica de expediente y necesidad de trazabilidad.
No encaja si
- Buscas una agencia 100% vertical legal con plantillas pre-cocinadas para abogados, no somos eso.
- Necesitas resultados medibles en pocas semanas sin tocar procesos. La automatización útil exige ordenar primero.
- Prefieres delegar la decisión profesional en un sistema automatizado. Aquí no entra: la firma sigue siendo del profesional.
4–8 h
por semana, horas no facturables liberadas
−60 a −80%
tiempo en correos y avisos repetitivos
1 vista
plazos, carga y estado de cada expediente
Cifras observadas en proyectos similares. Orden de magnitud, no garantía: cada despacho parte de un punto distinto.
Te reconocerás en dos o tres de estos puntos.
No todos aplican a todos, pero raramente un despacho no se reconoce en al menos un par. Es un buen punto de partida para saber por dónde mirar primero.
Web antigua o inexistente. En Google apareces con suerte. El día que el boca a boca se enfría, no hay relevo.
Plazos, documentación, firmas, los mismos correos. Horas no facturables que queman al equipo.
Contabilidad, facturación, agenda y CRM en lados distintos, o peor, en la cabeza del socio.
Una campaña fallida, un blog abandonado, un LinkedIn parado. Intentos aislados que no construyen nada.
Visibilidad primero. Antes va orden interno y automatización con criterio.
Cada despacho tiene su mezcla. Pero en la mayoría de los casos, la visibilidad no es la primera palanca, lo son el orden interno y la automatización con criterio. Cuatro fases en este orden.
Antes de invertir en visibilidad o automatizar nada, merece la pena pararse a saber qué hace mejor el despacho, para quién, y dónde está el margen. La estrategia digital es el punto de entrada natural.
Mapear los dos o tres procesos que más consumen tiempo: apertura de expediente, documentación, firma, facturación. Automatizar un desorden lo acelera, no lo corrige.
Una vez ordenados los procesos: clasificación del correo entrante, borradores asistidos por IA, recordatorios de documentación, avisos antes de cada vencimiento, lectura automática de facturas. La IA prepara, la persona decide. Nada sale al cliente sin pasar por revisión humana.
Solo cuando el orden interno está resuelto: ficha de Google, reseñas, contenido útil. Para un despacho que vive de referencias, raramente es lo primero.
Lo que nunca dejamos en manos de un sistema.
Hay decisiones que no se delegan a una máquina, por mucho que la tecnología lo permita. Primero se ordena, después se automatiza, y siempre con la firma del profesional al final.
El juicio profesional
Una respuesta jurídica, fiscal o contable nunca sale de un sistema automatizado. La IA prepara borradores y ordena información; la decisión la toma un profesional cualificado, con su firma.
Las salidas sensibles al cliente
Cualquier comunicación con peso técnico, jurídico o reputacional pasa por revisión humana antes de enviarse. Sin envío automático directo al cliente.
Los datos y procesos sin marco claro
No conectamos sistemas ni movemos información sin entender qué se trata, dónde se guarda, quién accede y bajo qué base legal. Si un flujo vive solo en la cabeza del socio, se escribe primero.
La relación con el cliente
Las llamadas importantes, las reuniones, las decisiones que afectan al negocio del cliente, siguen siendo humanas. La automatización quita ruido administrativo para liberar tiempo, no para sustituirla.
Al ritmo del despacho, no al nuestro.
Los despachos tienen temporadas cargadas, cierres fiscales y vistas, en las que parar para un proyecto digital no es posible. Lo tenemos en cuenta desde la primera hoja: cuatro tramos, cada uno con un objetivo claro y un punto donde tú decides si seguimos. Ver el método completo.
Nos cuentas cómo funciona el despacho, dónde duele y qué has intentado. Salimos con una lectura inicial, no con una propuesta comercial. Si encaja, te planteamos un diagnóstico con alcance y presupuesto cerrados antes de empezar.
Si seguimos, miramos procesos, herramientas, captación. Entregable concreto: una hoja de ruta ordenada por impacto real, tuya, aunque no continúes con nosotros. El plan es tuyo desde el primer día.
Avanzamos en bloques pequeños revisables. En campaña fiscal alta, el proyecto se pausa sin coste. Lo contempla el plan desde el principio: ningún entregable cae en la semana fiscal más cargada del despacho.
Lo que ponemos en marcha tiene que funcionar seis meses después, no solo el día del estreno. Acompañamos, medimos y ajustamos hasta que se usa con naturalidad.
Lo que suelen preguntarnos los despachos.
¿Firmáis un acuerdo de confidencialidad antes de mirar nada?
¿Entrenáis IA con los datos de nuestros expedientes o clientes?
¿Cuánto cuesta trabajar con un despacho?
¿Cuánto se tarda en ver resultados?
¿Y en plena campaña de renta o cierre fiscal?
¿Podemos empezar solo con un diagnóstico y ver después?
¿Quién está detrás de Paso Claro?
Empecemos por entender dónde se están yendo las horas.
45 minutos bajo NDA. Salimos con una lectura inicial, no con una propuesta comercial. Si encaja, te planteamos un diagnóstico con alcance y presupuesto cerrados. Si no, también te lo decimos. Respuesta en menos de 24 horas laborables.
O directamente: hola@pasoclaro.es